Cronología de trabajo
Cómo avanza un proyecto, etapa por etapa
Cada evento corporativo que producimos sigue una secuencia que ya probamos en convenciones, lanzamientos y jornadas de team building. No es un cronograma rígido: se ajusta según la fecha del evento, la cantidad de asistentes y si hay salas simultáneas. Lo que sí se mantiene es el orden, porque saltarse un paso suele costar más caro después, sobre todo cuando hay que coordinar proveedores externos, permisos del venue o ensayos con el equipo del cliente.
Relevamiento inicial
Primera conversación con el área que organiza. Definimos objetivo del encuentro, cantidad estimada de asistentes, sede probable y si hay plenarias, talleres o cena de cierre. De acá sale un documento breve con supuestos y puntos a confirmar.
Propuesta técnica y presupuesto
Traducimos el relevamiento en un esquema de escenario, iluminación, audio y pantallas. Se detallan equipos, cantidad de técnicos por jornada y tiempos de montaje. El cliente revisa y ajustamos antes de cerrar cualquier reserva.
Coordinación con el venue
Visitamos la sala o el predio para verificar altura, puntos de energía, accesos de carga y horarios permitidos. Ahí se confirman restricciones reales que no aparecen en un plano: ruido, vecinos, ascensores, capacidad de carga del piso.
Montaje y ensayo
El equipo entra según el cronograma acordado. Se arma estructura, se cuelga iluminación, se calibra sonido y se corre un ensayo general con el guion del cliente. Los cambios de última hora se resuelven en esta instancia, no en vivo.
Operación y desmontaje
Durante el evento queda un responsable técnico en sala y un canal directo con el comité organizador. Al cierre se desmonta en el horario pactado con el venue y se entrega un resumen con incidencias y material registrado.