Los primeros montajes en salas prestadas
Empezamos resolviendo convenciones chicas en salones de hotel que no estaban pensados para producción técnica. Aprendimos a leer planos de sala, a negociar horarios de carga con la administración del edificio y a llevar iluminación escénica propia cuando el lugar no ofrecía nada. Esa etapa definió una regla que sigue vigente: nunca damos por sentado lo que el espacio promete por escrito.